Tiraba fuertemente de la tela, tensando; para que el corte fuera perfecto...demasiado largo, demasiado largo , repetía. Yo me abrazaba con tesón a una de las columnas del lugar, sin poner resistencia, aceptando el sueño, el momento.
Pronto llegarían los invitados.

Bienvenidas las tijeras, los invitados y el blog, de a poco soltarás la columna y te sumarás a la fiesta...
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