Un día de ensueño. Aburrido, pero suave y lento.
¿Quien cometerá un error?. ¿Dónde buscar la solución?
La suerte no está echada...y yo descubro toda la verdad, levanto la tapa de los oscuros o hermosos sueños.
Se dio la vuelta y una sonrisa asomó en su cara. Gracias, le contesté con un gesto inapreciable. Fue lo último que recuerdo de ese día. Y aunque nada volvió a ser igual aunque lo fuera, a partir de ahí ...seguimos viviendo pero con una percepción distinta de mi tiempo,...mi cuerpo de lo que nos rodea.
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